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Ajedrez VerdeAsesoría ambiental y regulatoria
← Volver a servicios Línea 01 · Sostenibilidad organizacional

Medición de huella de carbono y huella hídrica

Cuantificamos las emisiones y el consumo de agua de su operación y los resumimos en indicadores comparables, con metodologías reconocidas (ISO 14064-1, Huella de Carbono Perú). Con ese resultado le armamos un plan de reducción: qué conviene cambiar primero, cuánto cuesta y cuánto ahorra.

Llámenos siUn cliente, un banco o su directorio le pide la huella de carbono o hídrica, o quiere reducir consumos de energía y agua.

La huella de carbono sirve para convertir una pregunta amplia —cuánto impacto climático genera una operación— en una cifra que pueda entenderse, revisarse y utilizarse para tomar decisiones. No se trata solamente de sumar consumos. Primero hay que entender cómo funciona la organización, qué actividades generan emisiones y qué información existe realmente en sus registros.

El trabajo comienza con la definición del alcance. Revisamos las fuentes de emisión que tienen sentido para la actividad, desde combustibles y consumo de electricidad hasta determinados desplazamientos, procesos y compras que puedan ser relevantes. La calidad del resultado depende mucho de esta etapa: una medición clara empieza por decidir con criterio qué se mide y por qué.

Después ordenamos la información disponible. Facturas, registros de combustible, datos de producción, compras y otros documentos se convierten en insumos comparables. Cuando falta información, identificamos los vacíos y establecemos supuestos razonables, procurando que cada decisión quede documentada para que la medición pueda explicarse y actualizarse en el futuro.

Con los datos ordenados se realiza el cálculo y se revisa su consistencia. Más que entregar un número aislado, buscamos que la organización pueda entender de dónde proviene ese resultado y qué factores tienen mayor peso. Esa lectura permite distinguir entre emisiones que pueden reducirse rápidamente y aquellas que requieren cambios de proceso o inversiones mayores.

La medición también puede convertirse en una herramienta de gestión. Si una empresa necesita responder a requerimientos de un cliente, participar en una cadena de suministro o preparar información para una entidad financiera, contar con una metodología ordenada facilita responder con seguridad. Y si el objetivo es reducir costos, el mismo análisis puede revelar oportunidades relacionadas con energía, combustible y eficiencia operativa.

Finalmente, dejamos una base que pueda mantenerse en el tiempo. La huella no debería ser un documento que se prepara una sola vez y luego queda archivado. La idea es que la organización sepa qué información conservar, cuándo actualizarla y cómo utilizar el resultado para comparar avances y priorizar las siguientes decisiones.

La huella hídrica sigue la misma lógica aplicada al agua: identificamos de dónde proviene la que utiliza la operación, cuánta se consume, cuánta se devuelve y en qué condiciones. El resultado permite reconocer los procesos con mayor demanda, sustentar el registro voluntario ante la Autoridad Nacional del Agua y priorizar medidas de uso eficiente con un criterio técnico y no solo intuitivo.

¿Esto se parece a su caso?

Cuéntenos en dos líneas qué necesita y le decimos qué corresponde, qué información hace falta y cuál sería el siguiente paso.